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Sin acumular dolor / Venezuela

Lo peor que se puede acumular es el sentimiento de dolor que surge de la normalidad de vivir, porque estamos claros que algunas cosas tienen matiz gris.


Sin acumular dolor / Venezuela

Un sentimiento reprimido puede causar tristezas, y estas son el condimento que amarga la sonrisa y que apaga la luz en la mirada alegre.

La tendencia a acumular consecuencias, debe ser eliminada para reparar así las heridas. Al dejarlas lo único que logramos es simular una coraza que puede verse fuerte, pero que es fácil de romperse para exponernos.

La adversidad nunca es esperada, son pruebas de vida que es necesario ver como el trampolín a los triunfos. Si hacemos una comparación y en nuestra mente creamos una analogía con los diferentes países del mundo, el sin fin de adversidades que han tenido que vencer, podemos observar que las grandes potencias mundiales han superado conflictos gigantes, guerras, fenómenos naturales devastadores; luego de estos hechos todas las manos han apostado a la reconstrucción, al trabajo y la superación. Por esto, debemos tener fe en que países como Venezuela en algún momento superarán la crisis que actualmente atraviesan, es cierto que hoy en día parece que todo ha terminado, no paramos de quejarnos o auto compadecernos, pero desde lo más arraigado de nuestros sentidos y sentimientos confiamos en el final del mal. Entonces estarán una fila de economistas, de ingenieros, de arquitectos y gente valiosa abocados a la reconstrucción del país. (Digo amén.)

¿Qué sucede en lo personal?

De igual forma debemos enfocarnos en el plano personal. Si de rodillas en algún momento caemos podemos levantarnos, limpiarnos las heridas, cubrirnos con medicamentos para sanar y seguir, porque el camino que espera es el que nos lleva a los sueños, a los triunfos, al desarrollo, debemos enfocarnos en que estar de rodillas sólo en transitorio, al final estaremos de pie, estaremos encantados de ver el sol del día siguiente, y será la luz la protagonista del mañana.

No acumulemos más dolor, soltemos esperanzas a nuestro paso, pensemos en los niños como en la esperanza inocente del mañana. En lo personal he estado por momentos muy triste, pero tengo un ángel a mi lado que me dice mami te amo. Aunque en algún momento deba tener otro lugar de destino o de hogar, jamás cambiare mi pensamiento de amor ante mi país, la esperanza y el amor. Venezuela es un país cariñoso, acojedor, lleno de bondades y sonrisas. No vale la pena acumular dolor…

Gracias por tu lectura.

Fuente imagen Pixabay

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